La Inspiración Plenaria de las Escrituras (2nda parte)

God’s Hammer. The Bible and its critics. Capítulo uno; ¿Cómo sabemos que la Biblia es inspirada?
Por Gordon H. Clark [1]

A medida que el material se amplía sólo he de seleccionar algunos pasajes más para hacer algunos comentarios sobre ellos. Jesús afirmó en Mateo 11:9-15 que Juan el Bautista era un profeta y más que un profeta, él era superior a todos los profetas del Antiguo Testamento. Sin embargo, el profeta que era menor en los tiempos del Nuevo Testamento era un profeta mayor que Juan (Lucas 7:28). De ello se sigue entonces y no de esperar menos que los profetas del Nuevo Testamento no eran menos inspirados que sus precursores.

Romanos 16:25-27 y Efesios 3:4-5 son pasajes similares. El primer pasaje habla de un misterio que no había sido revelado en el Antiguo Testamento pero que ahora se ha publicado en los escritos de los profetas del Nuevo Testamento. En el segundo pasaje Pablo reclama para sí mismo y los demás apóstoles y profetas un conocimiento más completo que el revelado en las edades más tempranas.

Luego en el listado de 1 Corintios 12:28 y los oficios en la iglesia, vemos que dicha lista coloca por encima a los apóstoles de los profetas. Efesios 4:11 hace lo mismo. Por lo tanto estos versos tan claramente expresos como los pasajes anteriores implican que el Nuevo Testamento no es menos autoritario que el Antiguo Testamento lo es. En 1 Corintios 14:37 Pablo dice: “Si alguno piensa que es profeta o espiritual, reconozca que lo que os escribo es mandamiento del Señor” Esto tiene el mismo significado esencialmente que la afirmación de Jeremías cuando vemos que Dios puso Sus propias Palabras en la boca de Jeremías.

Otro ejemplo se encuentra en Colosenses 4:16. Aquí Pablo ordena la lectura de sus cartas en las iglesias. Y así como Isaías o Jeremías debían ser leídos en las sinagogas de ellos del mismo modo por mandato apostólico las epístolas de Pablo y los demás fueron parte fundamental de la adoración de la iglesia. Si alguien objeta que esto sólo se aplicaba a las cartas de Pablo y a las iglesias de Colosas y Laodicea, 1 Tesalonicenses 5:27 extiende esta verdad a todas las demás iglesias. Aquí también tenemos un ejemplo de la imposición apostólica de las Escrituras del Nuevo Testamento.

Hay muchos pasajes pertinentes pero 2 Pedro 3:15-16 se utilizarán como ejemplo final. En este lugar vemos que Pedro está hablando de las epístolas paulinas, cuando dice: “como os escribió también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le fue dada. Asimismo en todas sus cartas habla en ellas de esto; en las cuales hay algunas cosas difíciles de entender, que los ignorantes e inestables tuercen—como también tuercen el resto de las Escrituras—para su propia perdición”. De la manera en que Pedro habla de todas las epístolas de Pablo vemos que ellas se consideraban como una sección del canon del Nuevo Testamento al igual que uno podría hablar de los profetas mayores del Antiguo Testamento. Pedro consideraba dichos escritos claramente como una unidad. Además, él los clasifica con “el resto de las Escrituras”; es decir, que los colocaba por lo menos al mismo nivel que el Antiguo Testamento. Y ya que Pedro se auto clasifica a sí mismo y a los demás apóstoles con los demás santos profetas del Antiguo Testamento desde el versículo 2 del mismo capítulo, por lo cual se puede inferir válidamente que la Biblia en todo su conjunto tanto en el Antiguo y Nuevo Testamento, afirma ser inspirada por Dios y por lo tanto no puede ser quebrantada.

Antes de que avancemos de las reivindicaciones bíblicas sobre la inspiración plenaria de las Escrituras a la siguiente etapa de la discusión, el significado de los pasajes citados necesita una aclaración final. Ya se ha demostrado que la Biblia enseña la inspiración plenaria. Inspiración plenaria significa que la Biblia es inspirada en todas sus partes. No hay ninguna parte de la misma que no haya sido inspirada por Dios. Por lo tanto, así como Nehemías 7 con todos sus nombres y números es inspirada como lo es Juan capítulo 14.


[1] Gordon H. Clark, God's Hammer, the Bible and its critics, pages 26-27. See more at: www.trinitylectures.org/gods-hammer-the-bible-and-its-critics-p-87.html

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