La Inspiración Verbal de la Escritura

God’s Hammer. The Bible and its critics. Capítulo uno; ¿Cómo sabemos que la Biblia es inspirada?
Por Gordon H. Clark [1]

En segundo lugar la Biblia enseña la inspiración verbal. Dios puso las palabras en la boca de Jeremías. Posiblemente Jeremías o algún otro profeta no lograron captar este pensamiento como indica 1 Pedro 1:11; pero las palabras en sí eran las Palabras de Dios. Esto es lo que se entiende por inspiración verbal. Por desgracia, la inspiración verbal ha sido caricaturizada por varios enemigos del Cristianismo, y la enseñanza del protestantismo histórico ha sido tergiversada. Sin embargo, ya que queremos ser claros en nuestras propias mentes sobre este tema como también para exponer los errores de los no creyentes, una digresión del tema se pide.

Los opositores del Cristianismo afirman falsamente que la inspiración verbal es una teoría de dictado mecánico. Ellos suponen que cuando Dios en Deuteronomio 18:18 dijo: “… pondré mis palabras en tu boca” el profeta debió ser considerado como una especie de dictáfono o en el mejor de los casos como un taquígrafo cuya personalidad se dedica solamente en la transcripción del mensaje. Esto obviamente no es cierto ya que el estilo de Jeremías no es el mismo de Isaías ni Pablo escribió como Juan. Ni Martín Lutero tampoco Calvino, ni teólogos ortodoxos más recientes como Benjamin Warfield jamás realizaron una teología sea sistemática o no con dictado mecánico. Es una caricatura inventada por los incrédulos contra el Cristianismo.

Al mismo tiempo es responsabilidad de los creyentes explicar cómo Dios pudo poner sus propias palabras en la boca de un profeta sin reducirlo a nivel de un taquígrafo desinteresado en lo que escribía. Esto no es en absoluto difícil de explicar. La más mínima comprensión entre la relación Dios y el profeta nos llevará rápidamente muy lejos de la idea contemporánea del procedimiento en la oficina.

Cuando Dios quiso dar una revelación (ya sea en el momento del éxodo o del cautiverio de Israel) Él no miró de repente a su alrededor como si estuviera desprevenido para luego preguntar qué hombre podría usar para escribir Su revelación. No podemos suponer que Él hizo un anuncio publicitario para solicitar un taquígrafo y luego que Moisés y Jeremías aplicaron para el puesto Dios dictó Su mensaje a ellos. La relación entre Dios y el profeta nunca fue así en absoluto. Un jefe de oficina debe tomar lo que él puede conseguir en base a algo más; él depende de la escuela secundaria o de la universidad de negocios que el solicitante haya cursado para la taquigrafía o mecanografía. Pero si tenemos en cuenta la omnipotencia y la sabiduría de Dios una imagen muy diferente emerge en este caso. Dios es el Creador, y cuando Dios creó a Moisés para Sus propósitos y quiso que Moisés hablase por Él, Él dijo: “¿Quién dio la boca al hombre? … ¿No yo, el Señor? ” (Éxodo 4:11).

Pongámoslo de la manera siguiente: Dios que hace todas las cosas de acuerdo a Su voluntad y quien ha hecho cualquier cosa que le place, pues nadie puede detener Su mano o decirle: ¿Qué haces? (Daniel 4:35), Él desde toda la eternidad ha decretado sacar a los Judíos de la esclavitud por mano de Moisés. Con este fin, Él controló todos los eventos de Moisés, su nacimiento y la fecha fueron determinados por Él, colocándolo en el agua para salvarlo de una muerte temprana y luego ser encontrado por la hija del Faraón para que le fuese dada la mejor educación egipcia posible de su época. Luego Él lo condujo al desierto para que aprendiera a ser paciente y en cada detalle de su vida fuese preparado ya sea por su herencia o entorno para que cuando llegase el momento la mentalidad y el estilo literario de Moisés fuesen instrumentos de precisión ensamblados por Dios para hablar Su Palabra (Hechos 7:20-42). Entre Moisés y Dios había una unión interna, una identidad de propósito, una concurrencia en voluntades, de modo que las palabras que Moisés escribió eran propias Palabras de Dios y las propias palabras de Moisés al mismo tiempo.

Ésta ha sido una pequeña digresión con el propósito de exponer a una tergiversación liberal de la inspiración verbal de la Escritura, y de esa manera aclarar aún más la posición Cristiana. Ahora es el momento para volver al tema principal del argumento en formación. Ya la inspiración plenaria ha sido definida; como también la inspiración verbal ha sido explicada; sin embargo hay un punto restante que no se ha observado en relación con los reclamos de la Biblia que hace de sí misma.


[1] Gordon H. Clark, God's Hammer, the Bible and its critics, pages 28-29. See more at: www.trinitylectures.org/gods-hammer-the-bible-and-its-critics-p-87.html

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