Mucha verdad poco amor

Comúnmente dicen:

“Puedes decir mucha verdad pero si no eres amoroso de nada sirve”

También al apóstol Pablo por su pretensión de defender la verdad parecía que no era alguien muy “amoroso”.

“¿Me he hecho, pues, vuestro enemigo, por deciros la verdad?” (Gálatas 4:16)

Creo que se confunde una cosa con otra. La Escritura nos manda hacer defensa de la fe con mansedumbre y reverencia, lo cual implica un temperamento templado en la verdad (1 Pedro 3:15-16). En este caso los argumentos apuntan a la antítesis del oponente, y no a la persona que ejerce dicha antítesis. Luego si alguien eleva su propia opinión por encima del conocimiento de Dios, como creyentes, debemos destruir todo argumento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios (2 Corintios 10:5).

Por lo tanto, “amar mucho” es no ser indiferente al error del alguien, es confrontarlo con la verdad de Dios para su arrepentimiento. El buen testimonio del creyente se basa también en el buen razonamiento. Ya que si alguien está errado el mejor testimonio que uno puede hacer es comunicarle lo que es correcto, obviamente esto conforme a la Escritura, y «quizá Dios le conceda que se arrepienta para conocer la verdad» (2 Timoteo 2:25).

 

photo credit: tanakawho via photopin cc

One thought on “Mucha verdad poco amor

  1. Como cristianos no somos homofóbicos, ya que no rechazamos un
    comportamiento o conducta irracionalmente. En ese caso la etimología de
    “fobia” sí aplicaría a quienes así lo hacen. Como cristianos si
    rechazamos todo pecado racionalmente, ya que todo pecado es una
    trasgresión a la Ley moral de Dios comunicada en Su Palabra; y
    presuponer a Dios para una vida “religiosa” y rechazar su Ley moral es
    contradictorio.

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