Todo el consejo de Dios

Por John W. Robbins [1]

Pero hay aún más en el relato de Pablo sobre el Evangelio de lo que pudiera parecer en una lectura superficial de 1 de Corintios 15. Lo que hemos descubierto hasta ahora es totalmente diferente de lo que pasa por el Evangelio en esta época decadente. Pero aún hay mucho más. Pablo usa la frase “según las Escrituras” dos veces en este relato conciso del Evangelio. Todo su resumen del Evangelio toma sólo veintisiete palabras en la traducción Reina-Valera (y menos en el griego) y ocho de esas palabras son “de acuerdo a las Escriturasconforme a las Escrituras.” La frase es obviamente muy importante. ¿Por qué Pablo la repite? ¿Qué significa eso? 

El Evangelio según Pablo, está incrustado en algo mucho más grande: Está incrustado en toda la Escritura. No sólo son las Escrituras la única fuente fiable de información que tenemos sobre la vida, la muerte, sepultura y resurrección de Cristo sino también la Sola Escritura explica esos eventos. El Evangelio no es solamente que Cristo murió; como también Pablo murió. El Evangelio no es solamente que Cristo fue sepultado; como también Abraham fue sepultado. El Evangelio no es solamente que Cristo resucitó, como también Lázaro fue resucitado. El Evangelio es que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras y que resucitó al tercer día según las Escrituras. El Evangelio está conforme con y explicado por las Escrituras, todos los sesenta y seis libros que la componen. Cuando Cristo explicó su resurrección a los discípulos, lo hizo explicando las Escrituras:

Y comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les explicó lo referente a El en todas las Escrituras…. Entonces les fueron abiertos los ojos y le reconocieron; pero El desapareció de la presencia de ellos. Y se dijeron el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón dentro de nosotros mientras nos hablaba en el camino, cuando nos abría las Escrituras?…   Entonces les abrió la mente para que comprendieran las Escrituras, y les dijo: Así está escrito, que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día… (Lucas 24)

Pablo al hacer el énfasis en la frase “según las Escrituras,” está haciendo hincapié en el hecho de que el Evangelio es parte de un sistema de verdad que se nos da en la Biblia. Todas las partes de este sistema encajan entre sí. Todas las declaraciones contenidas en la Biblia son lógicamente coherentes entre sí. Para dar sólo un ejemplo de esto podemos ver el nacimiento, la vida, muerte y resurrección de Cristo que son profecías específicas cumplidas dadas siglos antes. La localidad exacta donde nacería se predijo cientos de años antes de su nacimiento; el hecho de que su nacimiento sería inusual, y que su madre sería una virgen fue predicho siglos antes de su nacimiento; su muerte entre los malvados y su sepultura entre los ricos también se predijo; aún Cristo mismo predijo su propia resurrección.

Las proposiciones específicas que Pablo llama el evangelio en 1 Corintios 15 no están solas. Implican y están implícitas en muchas otras proposiciones. La elección por Dios el Padre de los que habían de ser salvos, el sufrimiento de la pena debida por sus pecados por medio de Jesucristo en el Calvario, y el don de la fe para el pueblo elegido por Dios por obra del Espíritu Santo, son parte del sistema de verdad enseñado en la Biblia. Estos tres son los grandes aspectos de la redención expuestos en todo el consejo de Dios: la elección, la expiación, y la fe. Y el Evangelio la doctrina de la expiación; es el tema central del consejo de Dios. Es imposible defender el Evangelio o incluso predicar el Evangelio sin defender y explicar el sistema de verdad del cual forma parte.

Las frases enfáticas de Pablo en 1 Corintios 15 “según las Escrituras” indican que aquellos que desean separar el Evangelio del sistema de verdad que se encuentra en la Biblia no podrán hacerlo. El Evangelio, siendo una parte distinta del sistema bíblico, es sin embargo una parte del mismo sistema de verdad. Este sistema es expresado plenamente en las Escrituras. Las proposiciones que Pablo llama el Evangelio son algunas de otras proposiciones propuestas en la Escritura. Y debido a que el Evangelio es parte de ese sistema de las Escrituras de verdad, es imposible defender el Evangelio sin defender todo el sistema. Un exclusivo énfasis en los “fundamentos” de la fe en lugar de “todo el consejo de Dios” (que es la frase usada en la Biblia) es inútil. Seis u ocho verdades ajenas incluso si son grandes doctrinas del cristianismo no son toda la cristiandad y no puede ser defendido con eficacia. El fundamentalismo no plantea ninguna amenaza seria a las filosofías seculares porque es lógicamente inconsistente e inconexo, una mera sombra del Cristianismo robusto y sistemático que encontramos en la Biblia.


[1] What is the Gospel? Against the world, The Trinity Review, 1978-1988 page 286.

 

 

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